Dudas con final positivo

La pretemporada del Real Valladolid de Baloncesto ha llegado a su fin con un balance de 3 victorias en 7 partidos disputados. Balance positivo en general a pesar de que la plantilla aún tiene que empezar a unirse mucho más para llegar a cotas altas esta temporada.

En general se ha mostrado un equipo mucho más duro que la temporada pasada, primando el aspecto defensivo sobre el ofensivo. Un plantel que en el general tiene un talento ofensivo más bajo que la pasada campaña pero con mucho más oficio en el otro lado del campo.

Salvo el partido ante Oviedo, el Real Valladolid de Roberto González ha buscado encuentros con puntuación entre los 60-70 puntos. Muy lejos de los guarismos del equipo de Hugo López donde se superaban los 80 puntos con cierta facilidad.

Alec Wintering se ha erigido como el MVP del equipo a nivel numérico. Destacando con su facilidad anotadora que recordaba a sus temporadas en Huesca o Araberri. A pesar de rendir en el apartado ofensivo, se ha mostrado activo en defensa a pesar de su inferioridad física en ocasiones.

Otros de los nombres más destacados de la pretemporada han sido Jordy Kuiper y Sylvester Berg. El ala-pivot ha dejado buenas sensaciones, mostrándose como un jugador con garra y luchador. El danés, un todoterreno que aporta en defensa y en ataque. Un jugador que tenía como gran asignatura a mejorar el tiro exterior, una faceta donde se ha mostrado seguro durante la pretemporada.

Un equipo que ha tenido grandes problemas en el tiro exterior, con jugadores como Davis Geks o Jaan Puidet sin encontrar el acierto desde el 6.75. Un pobre 25% en el triple durante los 7 compromisos de preparación, anotando tan solo 25 de los 100 que ha lanzado.

El juego interior se ha mostrado seguro en el rebote, con la figura de Justin Raffington como máximo baluarte en esta faceta (5.6 rebotes de media en los 6 partidos que ha disputado). Con al llegada de Kavion Pippen, la pintura del Real Valladolid está aun por crecer. El de Arkansas dejó buenas sensaciones ante Tizona, pero dejando tanto ante los burgaleses como palentinos problemas en defensa y con las faltas personales.

Sergio de la Fuente, otro de los llamados a ser referencia en el equipo, sigue mostrando la intermitencia de la pasada temporada. Con falta de acierto e intentando acciones en la que se llena de balón. Uno de los jugadores junto a Juan García-Abril del que se espera más, aunque este último se muestra “verde” para tener un rol de la importancia del capitán.

El balance como ha declarado Roberto González, ha sido bueno, con mucho camino por recorrer aún. El título de campeón de la Copa Castilla y León fue el mejor premio para acabar la pretemporada a la espera del esperado debut ante Covirán Granada, uno de los mayores presupuestos de la liga.

El viernes a las 20:45 vuelve la LEB Oro, el gigante andaluz pondrá a prueba el proyecto pucelano.

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