Crónica | Sevilla FC – Real Valladolid: Un empate que sabe a gloria

El Valladolid tiró la primera parte frente al Sevilla y despertó en la segunda, donde obtuvo el premio con el golazo de volea de Raúl Carnero, antes había marcado Ocampos de penalti.

Los partidos en los que el Pucela visita el Sánchez Pizjuán han sido muy igualados y se vieron envueltos de polémica durante los últimos 2 años. Todos se acuerdan de los dos famosos goles anulados por fuera de juego posicional que daban la victoria al Real Valladolid hace dos temporadas y de la mano de Javi Sánchez el año pasado que privó al Pucela de la victoria. Pues bien, este encuentro este no iba a ser menos.

El Real Valladolid no compareció hasta el minuto 35, cuando ya perdía 1-0 por un penalti riguroso por mano de Fede que transformó Ocampos. A raíz de ese tanto el conjunto de Sergio reaccionó, fue valiente, incisivo y le puso garra para ir a por el empate. Tuvo varias para conseguirlo, los cambios embotellaron al Sevilla en su campo y al final el premio llegó. Y lo hizo en forma de obra de arte. Raúl Carnero se reencarnó en la piel del mismísimo Zinedine Zidane en Glasglow para poner una volea con la zurda desde la frontal en la escuadra. Hacía así la locura en Valladolid, ya que conseguía un punto muy merecido.

Durante la primera media hora, Ocampos volvió loco a toda la defensa pucelana. Aparecía en la derecha, en la izquierda y hasta por el centro, donde fabricó su mejor ocasión. En el minuto 11, un saque de Masip compromete a Fede, Rakitic se hace con el balón, ve el desmarque de “el pibe de Quilmes” y le deja solo para marcar. La vaselina del argentino se estrelló en el travesaño. Se salvaba el Valladolid, seguía el 0-0 y el dominio local.

Las ocasiones se sucedieron sin peligro por parte de ambos equipos. Roque, Weissman y Plano lo intentaron, pero no incomodaron a Bono. Ocampos, En Nesyri y Óliver las tuvieron, pero sus disparos se marcharon desviados. Así, llegó la polémica, en el 31‘. Falta lateral, manos arriba de San Emeterio, Gil Manzano pitaba penalti. La revisión del VAR corroboró lo que a todos los que lo vieron en directo les parecía, pena máxima. Sin embargo, viendo imágenes se puede apreciar que el balón golpea en la cara de Fede. De ahí las protestas ostensibles del mediocentro pucelano. Un error imperdonable para un árbitro que está en la sala VOR con varias pantallas delante. Juzguen ustedes mismo.

Este gol hizo cambiar al Valladolid. Durante 55 minutos se vio un equipo con hambre y valentía, que iba a por el empate. Hasta el descanso fueron disparos tímidos a las manos de Bono. Tras la salida de vestuarios el peligro visitante llegó. El campo parecía un descenso de montaña en ciclismo, la bola se inclinaba todo el rato hacía el área sevillista. Así avisó Marcos André. El brasileño hizo una maniobra excepcional, remató de tacón, el balón se estrelló contra el palo. La suerte seguía sin sonreír al Valladolid. 

Sergio agitó la cóctelera, en el minuto 73 ya había hecho los cinco cambios. Míchel, Alcaraz, Guardiola, Toni Villa y Jota entraron al campo para dar frescura al equipo. Las sustituciones funcionaron. El Pucela insistía con centros laterales, hasta que en uno de ellos Jordán dio al balón con el brazo dentro del área, Gil Manzano no vio nada punible y el VAR tampoco. Diez minutos después se desató la euforia blanquivioleta. El tiempo agonizaba y un balón despejado cayó a la pierna izquierda de Raúl Carnero. Se paró todo. La volea fue directa a la escuadra, inapelable para Bono.  El esfuerzo tiene su recompensa, y la tuvo en forma de obra de arte. Esto no para, 14 puntos en 14 jornadas y el martes viene el Barcelona a Zorrilla. Otro duelo de categoría para el Valladolid.

 

Foto de Fran Santiago / Getty Images

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